Lo más llamativo de la boda real fue la intención de la futura heredera de Suecia de tener una boda ecológica, llevando a los invitados en autobús a la catedral de San Nicolás, prescindiendo de fuegos artificiales.
En un entorno tan ecológico sólo cabía Volvo, que personalizó 85 S80 para la ocasión como transporte para algunos de los 1.200 invitados a la boda del año durante los días previos al evento. Este modelo se adaptaba perfectamente a la intención de la novia ya que cada vehículo hemitía menos de 120 g/Km de CO2.
Estas joyas “verdes” son blancos por dentro y por fuera, el interior tapizado en cuero con el emblema de la boda en laterales y reposacabezas. Pero los novios llegaron andando a la iglesia y se fueron en calesa de caballos, no hay transporte más ecológico ¿no
Terminados los festejos al haber sido sólo una cesión los coches saldrán al mercado con un precio que por ahora es una incógnita, pero algo me dice que mejor me quito la idea de la cabeza.

